Anoche viví una de esas veladas que marcan el pulso en época de vendimia en Mendoza. La primera noche de la Expo VEA Vendimia en el imponente Auditorio Ángel Bustelo tuvo ese clima especial que mezcla celebración, encuentro, degustaciones de productos frescos, elaborados y de almacén. Además stands de perfumería enfocados en bienestar, belleza y salud, propuestas de tecnología y espacios non food, y catas guiadas a cargo de winemakers y sommeliers, ademas la propuesta reunió vinos y espumantes, cervezas nacionales e importadas, coctelería y nuevas opciones 0% alcohol.
Desde que crucé la puerta se sentía la energía. Empresarios, referentes del sector productivo, bodegueros, emprendedores y autoridades políticas se dieron cita en un espacio Neetworking que, una vez más, demostró por qué es escenario de los grandes acontecimientos de la provincia. La Vendimia no es solo fiesta; es industria, trabajo y comunidad. Y esta expo lo dejó claro desde el primer minuto.
La presencia del gobernador Alfredo Cornejo aportó peso institucional a la noche. En su recorrido por los stands se lo vio cercano, dialogando con productores y empresarios, escuchando inquietudes y destacando el rol del sector privado en el crecimiento provincial. También participaron intendentes y distintas autoridades que acompañaron este espacio estratégico para la economía mendocina.
El auditorio, colmado, fue escenario de un encuentro sublime que se disfrutó a pleno.
Pero más allá de lo protocolar, lo que me quedó fue la sensación de encuentro. La Expo VEA Vendimia logró reunir en una misma noche tradición y modernidad, política y empresa, celebración y estrategia.
La primera noche dejó la vara alta. Si algo quedó claro es que la Vendimia también se piensa, se proyecta y se construye en espacios como este. Y yo estuve ahí para contarlo.