Mendoza volvió a vibrar con la energía solidaria del Gran Día de McDonald’s, una jornada que ya es un clásico en el calendario y que, una vez más, superó todas las expectativas. Desde temprano, los locales se llenaron de familias, jóvenes y equipos de trabajo que se sumaron con entusiasmo a esta movida que combina sabor, comunidad y un propósito que conmueve: transformar cada Big Mac en apoyo real para quienes más lo necesitan.
Este año, la ciudad vivió una edición especialmente intensa, con actividades, música, invitados y una participación que dejó en claro que los mendocinos tienen un compromiso enorme cuando se trata de ayudar. El resultado: un evento exitoso, lleno de sonrisas, voluntades y una causa que crece a fuerza de solidaridad.