En la antesala de la gran fiesta vendimial, tuve la oportunidad de vivir una de esas noches que resumen el espíritu de Mendoza. Con el marco previo de la Via Blanca, realizada por las calles de la ciudad, la Serenata de las Reinas tuvo como destino final el mítico e imponente Park Hyatt Mendoza, que como todos los años volvió a reunir tradición, música y el encanto de nuestras representantes vendimiales en un evento organizado junto a Sancor Seguros.

El encuentro se desarrolló en un ambiente cálido y festivo, donde las candidatas departamentales a la corona nacional fueron las grandes protagonistas de una velada que combinó elegancia, emoción y cercanía con el público. Entre brindis, conversaciones y flashes de cámaras, la noche fue tomando ese tono tan particular que tiene la noche previa a la Fiesta Nacional de la Vendimia: una mezcla de expectativa, celebración y orgullo por lo nuestro.

Uno de los momentos más esperados llegó cuando el escenario se encendió con la presencia de Jorge Rojas. El reconocido artista ofreció un show íntimo y emotivo que conectó rápidamente con el público. Su voz, cargada de raíces folklóricas, acompañó una noche donde la música fue el puente perfecto entre tradición y celebración.

Con un repertorio que recorrió algunos de sus clásicos más queridos, Rojas logró que la serenata se transformara en un verdadero momento de encuentro. Hubo aplausos, coreos y también instantes de emoción que reflejaron el profundo vínculo entre el folklore y la identidad cultural de la provincia.

La Serenata de las Reinas no solo celebró la belleza y el carisma de quienes representan a cada rincón de Mendoza, sino que también reafirmó el valor de estos espacios de encuentro en los que la cultura, el vino y la música conviven naturalmente.

Así, en el corazón de la ciudad y bajo el clima vendimial que ya se respira en cada rincón, la noche dejó una sensación clara: Mendoza sabe celebrar sus tradiciones con elegancia, calidez y mucha identidad.